La práctica de las habilidades sociales (II)

 

images¿Por qué son tan importantes las habilidades sociales?

Las habilidades comunicativas son la clave para el desarrollo (y mantenimiento) de la amistad y la construcción de una red de apoyo social. También son útiles para cuidar de las propias necesidades, así como para respetar las necesidades de los demás. Los seres humanos no nacemos con habilidades comunicativas aprendidas; como cualquier otra habilidad, se aprenden a través de ensayo y error y con la práctica repetida.
Existen tres áreas de comunicación que te recomiendo que practiques:

– Comunicación no verbal;
– Habilidades de conversación;
– Asertividad.

Por supuesto, la comunicación efectiva comprende muchos más aspectos de los que compartiremos en estos artículos, pero se trata de parcelas más específicas (aprender a gestionar un conflicto, habilidades de representación, retroalimentar una conducta que nos parezca positiva, etc). Estas habilidades más específicas las recomiendo practicar en formaciones presenciales, talleres y cursos a los que se puede tener acceso fácilmente.

 
a) Comunicación no verbal.

 
Una gran parte de lo que nos comunicamos unos a los otros es no verbal (algunos estudios científicos refieren que el 90% de la comunicación es no verbal). Lo que le dices a la gente con tu mirada o con tu lenguaje corporal tiene más impacto en ellos que lo que dicen tus palabras. Cuando estamos ansiosos, nos solemos comportar de modos diseñados para evitar la comunicación con otros. Por ejemplo, solemos evitar mirar a los ojos o hablar en tono muy bajo. En otras palabras, estamos intentando no comunicarnos, probablemente para evitar ser juzgados de una manera negativa por los demás. De todos modos, tu lenguaje corporal y tono de voz sí que comunican mensajes potentes a los demás sobre:

– tu estado emocional (impaciencia, miedo…);
– tu actitud respecto al que recibe el mensaje (contención, sumisión…);
– tu conocimiento de la materia;
– tu honestidad (¿tienes una agenda secreta?).

 
De ese modo, si evitas el contacto ocular, te mantienes apartado de los demás y hablas en voz baja, probablemente les estés dando un mensaje del tipo “Mantente apartado de mí” o “No me hables”. Posiblemente sea así, aunque esa no sea tu intención.

 
A continuación te proporciono una lista de pasos que te pueden ayudar a empezar a identificar algún déficit y a mejorar tus habilidades en comunicación no verbal:

 
Paso 1: Identifica los puntos-problema:

Para empezar, pregúntate lo siguiente:

– ¿Tengo problemas para mantener el contacto ocular cuando hablo con los demás?
– ¿Sonrío demasiado cuando estoy nervioso? ¿Demasiado poco, quizás?
– ¿Ando encorvado?
– ¿Mantengo la cabeza agachada cuando converso con alguien?
– ¿Hablo en voz baja?
– ¿Hablo demasiado rápido cuando estoy nervioso?
– ¿Cruzo los brazos y las piernas frecuentemente?

Algunas de las conductas no verbales a las que me gustaría que pusieras atención son:

– La postura corporal (cabeza recta, leve inclinación hacia delante);
– Movimientos y gestos (no cruzar los brazos);
– Distancia física (acércate un poco al hablar, pero respetando la distancia mínima);
– Contacto ocular (el apropiado, sin resultar agresivo);
– Expresión facial (sonrisa cálida);
– Volumen de voz (hablar con un volumen que se escuche fácilmente);
– Tono de voz (hablar con confianza).

No olvides que algunos de estos aspectos tienen un vínculo muy fuerte con la cultura. Por ejemplo, en las culturas occidentales se acepta el contacto ocular frecuente, así como separar la mirada ligeramente mientras uno habla, pero eso no ocurre en las culturas orientales.

 

Paso 2: Experimenta y practica las habilidades no verbales:

 
– Intenta practicar sólo una habilidad cada vez, así podrás asegurarte de que la dominas antes d pasar a la siguiente;
– Puedes practicar con algún amigo de confianza para que te dé su opinión sobre tus habilidades en comunicación no verbal. Su información te será muy útil, porque frecuentemente no tenemos consciencia de lo que le parecemos a los demás.
– Si te animas, sería útil gravarte en video teniendo una conversación y fijarte en lo que tu lenguaje corporal puede estar comunicando. Una vez que hayas identificado algún problema, practica modificando esos puntos.
– Practica también delante de un espejo.
– Una vez que hayas ganado confianza en la práctica de las habilidades no verbales, inténtalo en interacciones reales. Te recomiendo que lo empieces practicando con conserjes, cajeras de supermercado, por ejemplo. Sonríe más y pon atención en las reacciones de los demás. Por ejemplo, ¿la cajera del supermercado parece más amable contigo antes o después de que le mires a los ojos y le sonrías?

 
Dr. Josep Mª Bertran.

UTIDA Centre Psicològic i Nutricional
Avda. Prat de la Riba nª4, 2n-3ª 43001 Tarragona
Tel: 692559500
Email: utida.psicologia@gmail.com
Web: www.centroutida.com

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